jueves, 20 de octubre de 2016

Creando con Foam Clay o Pearl clay

Esta entrada la tengo pendiente desde hace tanto que me da miedo, pero me parece tan chula e interesante que hay que darlo a conocer (si es que hay alguien que aun no sepa lo que es). Pero lo mejor de todo sabes que es... ¡¡que no mancha!! Y eso que a mi no me importa guarrear, pero de vez en cuando tener algo un poco más fácil de limpiar y recoger ayuda bastante.

En fin, al grano. Lo que os traigo hoy es una pasta de modelar tipo plastilina pero hecha a base de bolitas minúsculas que podéis encontrar en tiendas especializadas como Tiger, Amazón, etc... bajo el nombre de foam clay o pearl clay.


¿En qué consiste? es como la plastilina de toda la vida pero en minúsculas bolitas o perlas que le proporcionan un tacto único, diferente y con atractivos colores. Y lo mejor de todo (al menos para los padres) ni mancha ni se va deshaciendo en minúsculos trocitos imposibles de recoger. 

lunes, 17 de octubre de 2016

Plástico mágico o shrink plastic

¿Lo conocéis? Es muy fácil de utilizar para una tarde de manualidades con niños y puedes hacer infinidad de cosas. Consiste en un plástico en el que dibujas, coloreas, escribes o pintas lo que quieres con lápices o rotuladores. Después recortas la forma que desees y lo colocas un poco separados sobre un papel de horno con la parte coloreada mirando hacia arriba. Ojo, si vais a hacer algo que requiera agujero tendréis que hacerlo con una perforadora de papel antes de meterlo al horno.

Una vez que los tienes listos y con el horno precalentado a 170º, sólo te queda meterlos y ver cómo se transforman en uno o dos minutos. Esta parte a los niños les encanta, el plástico empieza a doblarse y retorcerse, e incluso llegas a pensar que te lo has cargado ¡pero no! Confiad y veréis que al final se vuelve a estirar y se queda perfecto, habiendo disminuido su tamaño a la mitad y duplicando su grosor. El resultado: una figura dura y plana.

Podéis hacer llaveros, colgantes, adornos, imanes para la nevera.... Lo que se te ocurra!!! Aquí os enseño el resultado de las veces que lo hemos usado con dos tipos diferentes: el blanco y el transparente.


jueves, 6 de octubre de 2016

Yo viajo a contra marcha

Hoy voy a hablaros de las sillas a contra marcha. Últimamente se ha dicho mucho en las redes bajo el hastag #yoviajoseguro o #niunpequemasenpeligro pero todo lo que se diga, aunque para muchos sea repetitivo, para otros seguirá siendo necesario por no tener aún la información, así que allá voy.

Viajar a contra marcha reduce hasta cinco veces el riesgo ante una colisión:
La cabeza en un niño pesa hasta un 25-30% de su peso (un 6% en un adulto) y la musculatura de su cuello es mucho más débil que la de un adulto, lo que en caso de choque yendo a favor de la marcha la convierte en un proyectil muy fuerte y que su misma musculatura del cuello no puede soportar, produciendo el llamado latigazo cervical o incluso la decapitación interna, dando lugar por lo tanto daños muy graves o la muerte.

Si viaja a contra marcha esta misma presión la absorbe la silla haciendo que el impacto sea muchísimo menor en el niño, pero como una imagen vale más que mil palabras, vamos a empezar con este vídeo tan gráfico como introducción: