miércoles, 10 de abril de 2013

¡Paren el mundo que me quiero bajar!

Necesito parar el tiempo. Que el mundo deje de girar. Detener el reloj y que todo se quede inmóvil. Un rato, tan solo un rato. Y mientras el segundero está inerte, ponerme con todas esas cosas que necesito hacer y que las escasas 24 horas que tiene el día no me lo permiten. 

Sé que con el montón de cosas que tengo que hacer necesitaría renunciar a algunas, pero no puedo ya que siento que todas son igual de importantes y necesarias. Lo peor es ver que terminas el día con más cosas pendientes de cuando te levantaste. Y llega la culpa. No importa las tareas que priorice porque me sentiré culpable por no haber hecho las otras. Y aunque sé que es imposible hacerlo todo, yo sigo intentándolo y como no lo consigo me sobreviene de nuevo la culpa; Es agotador estar todo el día con esa sensación hagas lo que hagas... 


Y llega el día en el que crees que ya no puedes más. Ese día que encima te has levantado por la mañana ya cruzada y las circunstancias no te están ayudando mucho: Tienes a tu hijo de dos años llorando porque no quería volver de la calle, tú estas con una teta al aire mientras la niña de un mes llora porque quiere que le cojas para echar esos gases que le molestan tanto, el gato acaba de vomitar en el pasillo, la casa esta patas arriba, el agua de la bañera ha rebosado y la cabeza te va a explotar. Ese momento en el no sabes si sentarte con tus hijos y ponerte tu también a llorar...

En fin, que en esas circunstancias estaba ayer cuando me dio el ataque de locura: cogí a mis hijos, puse la radio a todo volumen, y... a bailar, saltar y correr por toda la casa!! Como os imagináis la casa seguía patas arriba pero por lo menos conseguí liberar estrés, recuperar algo de energía y terminamos todos riendo!

Así que hasta encontrar esas horas perdidas y hacer todo lo que me propongo, voy a hacer como Mafalda y ¡PAREN EL MUNDO QUE ME QUIERO BAJAR!





4 comentarios:

  1. Uffff.... bienvenida al club.

    En mi caso es sólo un bebé de 12 días y en vez de gato lo que hay es una perra aburrida con mono de calle (nota mental: sacarla mañana a correr al parque). El resto sí que es igual: la casa sin recoger, cajas por doquier y 0 ganas de organizar nada.

    Eso sí, la terapia que has escogido es fabulosa así que sigue empleándola cuando la necesites.

    Abrazos.

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    1. Jajaja, es que es el pack que viene con la maternidad! y tú, ya diste a luz!!?? 12 días, que monada!! qué tal fue todo? Espero que muy bien y que estés disfrutando de esta etapa. A ver si nos cuentas y nos envías fotico!!

      PD: en nuestro facebook estamos de sorteo y, aunque no es la manduca, seguro que te gusta también ;)
      Un besico,
      Patricia

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    2. Ahí vamos, adaptándonos.... Lo "peor" ( y lo pongo entre comillas porque tampoco nos va demasiado mal, conste) está siendo la lactancia porque en una semana no ha cogido nada de peso y nos lo llevamos a casa muy justito.... (es lo que tienen los bebés "cagaprisas" que nacen un mes antes de tiempo). A ver si el viernes el pediatra nos da buenas noticias porque lo que es comer, el peque come; se pega el día enganchado a la teta y acaba con bigotitos blancos, señal de que leche hay.

      Ya he visto el sorteo, ya :-)

      Abrazos.

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    3. Ánimo y lo importante es eso, que este en la tetita de la mami, que lo demás ya irá viniendo.
      Un abrazo!

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